Una Victoria Judicial Temprana
Ernesto Abraham Manzano Luque (Almería, 1990) tenía solo 26 años cuando anunció un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS) en uno de los muchos casos que lleva en Granada. Lo formalizó con 27 años y logró ganar el recurso antes de cumplir los 29 años.
Este joven abogado recurrió una sentencia de la Audiencia de Granada que absolvía a un padre granadino de quebrantar la orden de alejamiento de su exmujer. El hombre había enviado mensajes relacionados con el cuidado de su hijo, pero Manzano logró que el Tribunal Supremo confirmara que el acusado había infringido la medida cautelar, pues no existía una necesidad imperiosa que justificase el incumplimiento de la prohibición de comunicarse con la madre de su hijo. Como resultado, se le impusieron 10 meses de prisión.
La Importancia de la Victoria para Otros Casos
Para Ernesto Manzano, esta victoria en el Supremo no solo tiene valor por el caso en sí, sino por lo que representa para futuros procedimientos. Manzano explica que cuando un juez impone una medida de seguridad para proteger a una víctima de violencia de género, está evitando que se llegue al último peldaño: la agresión. En su opinión, el ejercicio de la patria potestad no puede ser utilizado como pretexto para saltarse una medida de alejamiento.
Manzano subraya que este tipo de decisiones son esenciales para garantizar la seguridad de las víctimas, asegurando que la justicia debe ser firme, incluso en casos donde se alegue el derecho a la comunicación por la patria potestad.
Un Reconocimiento a un Abogado Joven y Prometedor
Esta victoria judicial ha sido para Ernesto Manzano “una buena noticia” que asume con “mesura, humildad y sabiendo que al final uno cumple con su obligación”. A pesar de su éxito, el joven abogado mantiene su enfoque y compromiso con el trabajo. «Hay que seguir trabajando», afirma, mientras sigue lidiando con importantes casos de diferentes áreas, incluyendo **negligencias médicas**.
La Vocación de Ernesto Manzano como Abogado
Ernesto Manzano estudió Derecho en la Universidad de Granada y ha trabajado en un renombrado despacho de la capital desde 2013. Desde muy joven, tenía claro que quería ser abogado. “Soy un andaluz más del presente y del futuro”, concluye con humildad, afirmando que el tiempo dirá lo que le depara el futuro.





