El Caso: Investigación por delito contra la libertad sexual y una defensa basada en el respeto al proceso
Un cliente del despacho fue objeto de una investigación penal por un presunto delito contra la libertad sexual. La causa se inició en agosto de 2023; sin embargo, la instrucción judicial no respetó los plazos legalmente establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, lo que supuso una vulneración directa de su derecho de defensa.
Mediante una actuación firme, técnicamente rigurosa y orientada al control del procedimiento, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción acordó el sobreseimiento provisional de las actuaciones, al constatarse que se habían excedido los plazos de investigación sin prórroga formal ni toma de declaración al investigado en tiempo legal.
Claves del éxito procesal
1. Expiración del plazo de instrucción sin prórroga válida
La investigación fue incoada en agosto de 2023, pero no se acordaron diligencias relevantes hasta febrero de 2024. Además, no se dictó resolución alguna que prorrogara el plazo de instrucción, y tampoco se practicó la declaración del investigado dentro del periodo legalmente previsto.
2. Aplicación del artículo 324 LECrim
La defensa fundamentó su solicitud en el artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establece un límite de 12 meses para la fase de instrucción. Al haber transcurrido dicho plazo sin prórroga formal ni actuaciones válidas, se solicitó el archivo de la causa por haber quedado procesalmente viciada.
3. Vulneración del derecho fundamental de defensa
El juzgado reconoció que la instrucción no puede desarrollarse “a espaldas del investigado”. La ausencia de notificación adecuada y la imposibilidad de ejercer el derecho de defensa dentro del plazo legal supusieron una vulneración constitucional, que justificó el sobreseimiento del procedimiento.
Resultado: Archivo del procedimiento y cese de la incertidumbre
El órgano judicial acordó el sobreseimiento provisional de las diligencias. A pesar de la gravedad inicial de los hechos investigados, el incumplimiento procesal por parte de la instrucción impidió la continuidad del proceso. El cliente quedó completamente desvinculado del procedimiento, sin antecedentes ni repercusiones penales.
La importancia de una defensa penal técnica y vigilante
En el ámbito penal, no basta con defenderse materialmente de una acusación: también es esencial garantizar que el procedimiento se desarrolle conforme a la legalidad. En este caso, la clave del éxito no fue una prueba exculpatoria, sino el conocimiento preciso del proceso y la firme defensa de los plazos y derechos fundamentales.
Cuando se está siendo investigado, la diferencia puede residir en cómo se ejerce el control técnico del procedimiento.




