El Caso: Quebrantamiento de orden de alejamiento y la importancia de una actuación eficaz
Una orden de alejamiento representa mucho más que un documento judicial: constituye una medida de protección cuya infracción puede acarrear consecuencias penales graves. En este caso, una mujer solicitó asesoramiento jurídico tras haber sufrido varios episodios de contacto no autorizado por parte de su expareja, a pesar de la existencia de una orden firme de prohibición de acercamiento y comunicación.
Mediante una estrategia probatoria sólida, un relato coherente y una preparación procesal meticulosa, el juzgado dictó una sentencia condenatoria firme contra el acusado, al quedar acreditado el quebrantamiento de dicha medida cautelar en dos ocasiones.
¿Cómo se alcanzó este resultado?
1. De un testimonio aislado a una prueba robusta
El equipo jurídico era consciente de que el testimonio de la víctima, en solitario, podía no ser suficiente para sostener la acusación. Por ello, se diseñó una estrategia técnica que integró testigos presenciales, elementos de contexto probatorio y contradicciones en los argumentos de la defensa. Esta labor permitió transformar el relato en una prueba de cargo sólida y válida ante el tribunal.
2. Anticipación a las estrategias de la defensa
La parte contraria intentó desvirtuar los hechos mediante la presentación de supuestas coartadas. Sin embargo, el equipo legal se anticipó, incorporando pruebas que desmontaban dichas versiones: incongruencias horarias, ausencia de registros verificables y testigos que situaban al acusado en zonas expresamente prohibidas.
3. Coherencia, persistencia y credibilidad de la denunciante
Desde la denuncia inicial hasta el juicio oral, la víctima mantuvo una declaración coherente, persistente y clara. Esta consistencia a lo largo de todo el proceso fue determinante para que el juzgado valorara la existencia de verosimilitud y credibilidad suficientes para dictar una sentencia condenatoria.
El resultado: Condena firme por quebrantamiento
El Juzgado de lo Penal condenó al acusado como autor de un delito continuado de quebrantamiento de medida cautelar, imponiéndole una pena de 18 meses de multa, con responsabilidad subsidiaria en caso de impago. Una resolución que demuestra que las medidas de protección no son simbólicas: su incumplimiento conlleva consecuencias reales y efectivas.
La importancia de una defensa especializada en violencia de género
En casos de violencia de género y vulneración de órdenes judiciales, no es suficiente con presentar una denuncia: es imprescindible construir prueba, desmontar argumentos defensivos y sostener la acusación con precisión técnica. Este caso constituye un ejemplo de cómo la preparación rigurosa, el conocimiento jurídico especializado y la firmeza en sala permiten obtener justicia.




