Cuando la intención marca la diferencia entre prisión y libertad
El Escenario: Cuando la distancia no lo es todo
En el ámbito del derecho penal, y particularmente en los procedimientos de violencia de género, los detalles no solo son importantes: son determinantes. Recientemente, nuestro despacho ha obtenido una sentencia absolutoria clave en un Juzgado de lo Penal de Granada para un cliente que se enfrentaba a una petición de un año de prisión por un presunto delito de quebrantamiento de condena.
Este caso demuestra que, frente a una acusación que parece automática por incumplir una orden de alejamiento, una defensa penalista estratégica es la única garantía para proteger tu libertad.
Las claves legales de nuestra defensa
Para lograr la libre absolución, nuestra estrategia se centró en desarticular los argumentos de la acusación mediante tres pilares jurídicos fundamentales que fueron acogidos por el magistrado en la sentencia:
- 1. La inexistencia de dolo: el elemento subjetivo. El delito de quebrantamiento (artículo 468.2 del Código Penal) es eminentemente doloso. Esto significa que no basta con el hecho físico de estar cerca; el acusado debe tener la voluntad consciente de desobedecer la resolución judicial.En este caso, logramos probar un hecho contundente que desmontaba la acusación: fue el propio cliente quien llamó a los agentes de la Guardia Civil cuando llegaron al lugar, llamados por su expareja. Como bien razonó el juzgador en la sentencia, si el acusado hubiera querido infringir la orden, no habría llamado la atención de los agentes. Su conducta era incompatible con la intención de delinquir.
- 2. Debilidad de la prueba de cargo. En un juicio penal, la carga de la prueba recae en la acusación. En este procedimiento, la presunta víctima se acogió a su derecho a no declarar, lo que dejó al fiscal sin un testimonio directo que contradijera nuestra versión.Gracias a un interrogatorio riguroso, logramos que prevaleciera el relato coherente de nuestro cliente y su hijo. Acreditamos que el encuentro fue fortuito, motivado por un problema mecánico y bajo la creencia errónea de estar a una distancia segura.
- 3. El principio in dubio pro reo. Cuando un juez tiene dudas razonables tras valorar las pruebas, la ley le obliga a fallar a favor del acusado. En este caso, la combinación de una defensa sólida y la actitud transparente del cliente generaron una duda insalvable en el magistrado. Esto derivó en la aplicación del principio in dubio pro reo y la consecuente absolución total con todos los pronunciamientos favorables.
¿Por qué contar con un Abogado Penalista Especializado?
Este resultado no es fruto del azar, sino de una lectura minuciosa de la jurisprudencia y de una ejecución procesal impecable. Un error en la interpretación del elemento subjetivo del delito habría podido suponer el ingreso en prisión de nuestro cliente.
Si te enfrentas a una acusación por quebrantamiento de orden de alejamiento o cualquier delito penal relacionado con la violencia de género, no permitas que una interpretación automática de los hechos decida tu futuro.
En nuestro despacho somos especialistas en derecho penal. Analizamos tu situación con rigor para construir la defensa más sólida y proteger tus derechos fundamentales.




